La operación costó US$1 millón y el estado y Medicare cubrirán los gastos del hospital
NUEVA YORK._ José Pacheco de 27 años de edad y condenado en junio del 2011 por robo, posesión de repuestos robados de automóviles y conspiración, es el primero reo en el estado de Rhode Island en ser trasplantado de hígado en un hospital. Fue intervenido en el Hospital General de Boston y el procedimiento se llevó a cabo hace unos días. Pacheco que cumple una sentencia de 6 ½ años por los delitos de los que se declaró culpable, fue sometido a una intervención de trasplante de su hígado luego de estar críticamente enfermo de ese órgano durante varios años.
Un portavoz del Departamento de Instituciones Correccionales para Adultos del estado de Rhode Island, confirmó el dato a medios locales y dijo que los costos de la operación superarían $1 millón de dólares.
El estado deberá asumir el 40% de los gastos y el Medicare (seguro de salud federal) el restante 60%.
El recluso dominicano también había sido condenado desde el 2006 por otros numerosos delitos que incluyen posesión de drogas y narcotráfico.
El trasplante de Pacheco ha generado fuertes críticas de sectores sociales de Rhode Island que se quejan de que cientos de personas con el mismo padecimiento están a la espera de ser trasplantados, no tienen récord criminal, trabajan y pagan religiosamente sus impuestos al fisco.
Las autoridades carcelarias respondieron diciendo que el trasplante a Pacheco se hizo obedeciendo una orden de la corte, basándose en precedentes y en la ley estatal y federal que obliga a atender a cualquier paciente en situación de emergencia, no importando su situación o si está en libertad o no.
En julio del 2010, un caso similar ocurrió en el hospital Presbiteriano del Alto Manhattan, cuando el también dominicano Johnny Concepción de 43 años de edad, acudió casi agonizando al citado necrocomio, después de haber asesinado a su esposa de 15 puñaladas en el Alto Manhattan y beber el potente veneno “Tres Pasitos” para suicidarse.
Los médicos del Presbiteriano alegaron los mismos argumentos que en Rhode Island y Concepción fue trasplantado de hígado, parte que tenía prácticamente destruida por el efecto del raticida.
Sobre el caso, Anne Paschke vocera de la Red Internacional de Donantes de Organos dijo que el dinero, la fama, la raza o los antecedentes penales no importan cuando se trata de un paciente en necesidad de ser trasplantado. Señaló que en los hospitales de Nueva York hay una lista de 1.805 personas esperando por donantes y que de esa cifra, 309 están en el Presbiteriano donde fue operado Concepción.
Hasta ese momento, 485 aspirantes llevan cinco años en turno. Acorde con leyes federales, una persona necesitando un trasplante de órgano, sólo puede ser colocada en la lista de espera por un cirujano del centro de trasplantes. Luego el hospital hace una evaluación basada exclusivamente en criterios médicos para determinar el estatus del paciente o su rango en la lista.
Autor: Miguel Cruz Tejada


